Iveco ZFAS y Smiles Around the World
ASESORAMIENTO NUTRICIONAL 4

¿Comer fuera de casa es tu rutina?

Cuando es así, tu cuerpo te puede pasar factura. Las digestiones pueden volverse más pesadas, a la vez que aumentar de peso puede ser realmente fácil.

¿Podemos comer fuera de casa de forma saludable y equilibrada?

La respuesta es SI.

Hoy vamos a explicar algunos TRUCOS Y CONSEJOS para que lo puedas poner en práctica.

A LA HORA DE ELEGIR EL MENÚ.

PRIMER PLATO

  • Debe de ser un “plato verde”. Como suelo decir, un plato del “huerto”: ensalada, escalivada, purés o cremas, verdura hervida, salteada o plancha, unos espárragos con jamón, un gazpacho con picatostes o una escalivada, son unos buenos ejemplos. De esta forma sacias el hambre con un plato poco calórico pero muy nutritivo.
  • Si ves que no hay ninguna opción saludable para escoger, opta por aquellos platos que sean más sencillos. Evita siempre que puedas salsas, sofritos, bechamel, rebozados, …

SEGUNDO PLATO

  • Cuando nos toca escoger el segundo plato, es normal decantarse por los platos de pescado, porque en casa nos cuesta más cocinarlos ya sea por pereza o por falta de ideas. Pero cuidado, fijaros bien como están cocinados. Es mejor optar por una carne magra (pollo, conejo, lomo de cerdo, …) a la brasa en vez de un pescado rebozado, como por ejemplo los calamares a la romana.
  • Las legumbres siempre son una buena opción. Si en el menú del día hay un plato de legumbres, no lo dudes, escógelas, pero de segundo plato. Recuerda que hemos dicho que el primer plato debe ser siempre un plato “verde”.
  • Para la guarnición, ¡Hay vida más allá de las patatas fritas!. Pide que te acompañen el plato con un tomate aliñado, una patata al horno, alcachofas o espárragos a la brasa o una ensalada.